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listado  PLAN DE SEGURIDAD VIAL EN LA EMPRESA
  15/06/2012
La Dirección General de Tráfico y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo han desarrollado la Guía Metodológica sobre el Plan tipo de Seguridad Vial en la Empresa, este documento contempla la seguridad vial en el trabajo desde la prevención de riesgos. Ahora bien, la edición es de la Dirección General de Tráfico y del Observatorio Nacional de Seguridad Vial.

No estamos en presencia de un documento denominado Guía Técnica a las que hace mención la normativa de prevención de riesgos laborales (PRL).

Sin embargo, el objetivo de la Guía para las actuaciones de la Inspección de Trabajo, es el de extender las competencias de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social al campo, hasta ahora vedado a la misma, de la seguridad vial. Tratan de ampliar la capacidad de actuación inspectora de vigilancia y control sobre las condiciones de seguridad de los trabajadores de cualquier sector, en un ámbito, hasta ahora, fiscalizado principalmente por otras Administraciones.

El Plan tipo de Seguridad Vial en la Empresa: Guía Metodológica debería aplicarse exclusivamente al sector del transporte, dada la relación entre la PRL y la actividad del transporte y la seguridad vial. No obstante, pretenden obsesivamente buscar alguien solvente a quien imputarle la correspondiente responsabilidad. Tratan de hacer responsable de la conducción de un transportista, que depende exclusivamente de decisiones y de comportamientos del mismo, a todo aquel que contrate con él. Es un buen ejemplo de hasta dónde se pretende consagrar la irresponsabilidad individual cuando es posible buscar un responsable solvente que haga frente a las consecuencias de los actos de un tercero.

A su vez, las políticas de prevención que hace constantemente la Guía de la Inspección de Trabajo, con circunstancias ajenas a las decisiones empresariales y excluidas de su control, se diluye la importancia de las verdaderas políticas preventivas y se genera un ámbito de inseguridad jurídica que no puede sino conducir al descrédito de la propia PRL.

La seguridad laboral exige que estemos ante circunstancias sujetas al control del empresario, sobre las que este puede actuar. No pueden incluirse en el ámbito de la seguridad laboral circunstancias, como son las de la conducción de vehículos, fuera del control empresarial, respecto de las que el empresario no tiene una capacidad efectiva de supervisión y actuación.

Extender al ámbito de la seguridad vial, sin más, las obligaciones preventivas de las empresas, abrirá un marco de inseguridad jurídica, atribuyendo responsabilidades exorbitantes al empresario y elevándolo a pretendido garante de la seguridad del trabajador en campos de la vida (más si se trata no solo de accidentes de tráfico en misión sino también de accidentes in itinere) ajenos al control del empresario, en los que la intervención de terceros, además, puede ser imprevista y determinante.

La Guía de la Inspección de Trabajo considera que la seguridad vial laboral es la que se refiere a los conductores que realizan esa actividad (conducción) por razón o como consecuencia de su actividad laboral; esto lleva a una interpretación extensiva del art. 1 de la LPRL, pretendiendo que las normas de conducción de vehículos se consideren, cuando interviene en dicha conducción un factor laboral, se integren como normas preventivas. Se trata de convertir la normativa de seguridad vial en normativa preventiva, sin más matices.

Dan un salto y consideran que las condiciones de trabajo que se derivan de la conducción (laboral, pudiéramos decir) de un vehículo no tienen por qué tener un tratamiento distinto de otras actividades laborales, ni están excluidas, por su especialidad de la normativa de PRL. Consideran como condición de trabajo, cualquier característica del vehículo que pueda tener una influencia significativa en la generación de riesgos para la seguridad y la salud del trabajador. Por lo que, podemos afirmar que “el legislador asume que cualquier característica de las condiciones de trabajo, puede generar un riesgo laboral y sobre todas ellas responsabiliza al empresario con su deber de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores”.

Que las condiciones de trabajo en el vehículo, cuando se usa con fines laborales, tengan que ser consideradas desde el punto de vista preventivo, no hace que todas las circunstancias relativas a la conducción del vehículo tengan la misma relevancia preventiva, ni, mucho menos, que de todas ellas haya de considerarse responsable el empresario.

Sostienen, entre otras muchas, que el empresario es responsable de seleccionar correctamente al trabajador al que va a encomendar la actividad de conducción, por lo que deberá conocer sus capacidades y carencias, proporcionándole una correcta información de su puesto de trabajo y una también correcta, suficiente y adecuada formación preventivo-laboral sobre su actividad concreta de conducción de vehículos.

En 2010, el 34,8% de los accidentes mortales de trabajo fueron accidentes de tráfico (264), lo que supone que 3 de cada diez accidentes laborales mortales son accidentes de tráfico. En Castilla y León los accidentes mortales in itínere representan el 26,42% del total de los accidentes mortales de trabajo.

La PRL está basada en el trabajador, la máquina y el entorno, similar a la prevención de los accidentes de tráfico en los que el factor humano, el vehículo y la infraestructura son los elementos sobre los que descansa este tipo de políticas. Por tanto, la mejora de la seguridad de los desplazamientos relacionados con el trabajo constituye una línea de acción estratégica tanto de la política de seguridad vial como de la política de prevención de riesgos laborales, por lo que parece razonable incorporar la cultura de la seguridad vial a las empresas del sector del transporte como una buena práctica en la política de prevención de riesgos laborales.

Desarrollar la seguridad vial en el trabajo desde la prevención de riesgos, exige, además de la máxima colaboración entre todas las Administraciones competentes, la participación de todos los sectores afectados: empresas del sector de transporte, sindicatos, organismos técnicos especializados y los propios trabajadores.

El contenido de la guía no está dirigido a empresas cuya actividad sea el transporte de mercancías y/o viajeros, si no que tiene como objetivo proporcionar información a empresas de cualquier sector y a trabajadores sobre los aspectos relevantes de la gestión de la seguridad vial en el ámbito empresarial, especialmente para reducir o mitigar los riesgos relacionados con los desplazamientos in itínere (casa/trabajo/casa), si bien, desde la metodología al catálogo de acciones, pueden resultar igualmente de utilidad para mejorar la seguridad vial de los desplazamientos dentro de la jornada laboral (en el centro de trabajo o en misión). No obstante entendemos que la Guía debería dirigirse especialmente al sector determinado, es decir, al transporte de mercancías y/o viajeros.

Más información: Directamente en el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de FES en el teléfono 921 432212 o a través del correo electrónico fes_preven@cecale.es.
 
 
 
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